La publicidad programática, como si del genio de la lámpara se tratase

Hoy abordamos un tema que está directamente ligado con el marketing digital, la publicidad programática. A día de hoy, cuando navegamos por internet, encontramos que los anuncios que aparecen en las diferentes webs por las que navegamos, o nuestras redes sociales, son anuncios que encajan perfectamente con nosotros, atrayendo nuestra atención más de lo que sería normal, es decir, como si del genio de la lámpara se tratase. Nos encontramos ante una de las estrategias de venta más utilizadas por los expertos en marketing, con las diferentes campañas de publicidad programática.

¿Qué es la publicidad programática?

La publicidad programática es un tipo de publicidad eminentemente digital, es decir, publicidad online. En este caso, las marcas que se promocionan y anuncia suelen comprar lo que se denominan audiencias (personas con un perfil concreto). La diferencia es que en la publicidad convencional se comprarían espacios, no audiencias. De esta manera, la publicidad programática se basa en la tecnología del big data, para poder segmentar a los diferentes usuarios y así lanzar la campaña de publicidad para un determinado perfil y no para toda la población en general.

¿Cómo funciona la publicidad programática?

La publicidad programática parte de un proceso semi automático, en el que la marca publicitada y el consumidor con el perfil concreto se conectan. Los diferentes algoritmos configurados en esa publicidad programática, permiten que los espacios disponibles para la publicidad sean completados por marcas concretas dependiendo del usuario que los esté viendo. Se configuran para promocionar los productos concretos a las audiencias concretas.

De esta manera, las marcas son las que una vez han configurado su producto, deciden a quién vendérselo y por tanto a quién atraer a través de la publicidad programática. Un ejemplo realmente sorprendente, es que aparezcan anuncios tan concretos como la congelación de óvulos solo para usuarios que sean mujer y tengan una edad cercana a los 35 años. Sin duda se trata de una acotación de los perfiles de la audiencia muy concreta, pero muy clarificadora para entender cómo funciona la publicidad programática.