La obesidad infantil es la nueva epidemia del siglo XXI

La obesidad infantil es la nueva epidemia del siglo XXI

En un contexto social en el que se están perdiendo las raíces de la dieta mediterránea y se sustituyen las recetas caseras y las costumbres familiares por platos precocinados o visitar al bar, cada vez son más los niños que tienen problemas de sobre peso y desarrollan trastornos alimentarios.

La cantidad de menores de edad cuyo peso es superior al que marcan los estándares médicos crece a una velocidad alarmante. Tal es la preocupación que ya hay gobiernos como el de Andalucía que han prohibido la venta de productos hipercalóricos en colegios y en todos los centros educativos, obligando a las cafeterías, kioscos y máquinas de vending a sustituir los refrescos azucarados y cualquier snack que supere las 200 calorías por fruta fresca, zumos naturales y alimentos del día. 

El problema del sobre peso es que cuando se desarrolla a edades tan tempranas los niños multiplican el riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con la obesidad como la diabetes, patologías cardiovasculares o sedentarismo y problemas de movilidad. Por si fuese poco, la obesidad infantil es un factor que en la adolescencia puede derivar en problemas alimentarios y trastornos como la bulimia o la anorexia. 

Por este motivo, si te gusta todo lo relacionado con la alimentación y la forma física, trabajar como técnico superior de dietética te permitirá aprender a configurar dietas específicas para cada tipo de persona, la especialización y el estudio de cada nutriente y su efecto en nuestro organismo, así como la educación de los pacientes en una nueva vida de hábitos saludables, bienestar y equilibrio. 

Los más pequeños no tienen la capacidad de autocontrolarse y tomar decisiones a largo plazo sobre su alimentación y su salud, por lo que necesitan a personas que hayan estudiado cursos formativos de grado superior en dietética para aprender a comer de forma adecuada, siguiendo unas pautas responsables, pero sin convertir tampoco la hora de la comida en un evento aburrido que genere malestar entre los más pequeños.