Guarderías, más que centros de cuidado

Cuando se piensa en las guarderías, son muchos los padres que consideran que es el lugar idóneo donde sus hijos van poder simplemente jugar y estar cuidados cuando ellos no estén en casa. Sin embargo, las guarderías son y deben ser más que esto, porque estar en una guardería debe suponer que los niños cumplen una serie de objetivos con la ayuda de los educadores infantiles.

En la actualidad, las guarderías no sólo son lugares donde se cuida a los niños. Los pequeños comienzan a formarse y a aprender distintos hábitos durante esta etapa de sus vidas y, por este motivo, la elección de una guardería se ha convertido en una decisión muy importante para los padres.

la importancia de las guardería

 

Dentro de las diferentes guarderías, los niños pueden tener una serie de metas u objetivos que se han marcado por padres y educadores. De esta manera, los educadores en sí serán los encargados del desarrollo de esos trabajos para conseguir los objetivos. Debemos pensar en esos objetivos como aspectos básicos del desarrollo infantil, porque es la primera vez que los niños se encuentran en un “aula” o un entorno fuera de casa.

Los especialistas aseguran que una escolarización temprana es principalmente beneficiosa para el desarrollo de los niños.

Las guarderías proporcionan conocimiento del entorno y de uno mismo. En la guardería en muchas ocasiones los niños aprenden por imitación, aprenden a controlarse a conocer dónde se están moviendo y por supuesto a conocerse a ellos mismos, sus manos y sus propias piernas o capacidades.

También aprende parte del lenguaje que va más allá de la comunicación que tienen en casa. Se comunican entre los niños y con los educadores y además aprenden canciones que el día de mañana les ayudarán en su desarrollo.

Valores como la empatía o la tristeza pueden adquirirse dentro de las guarderías porque ayudando a otros compañeros cuando entiende que lo necesitan, o bien viendo por qué determinado niño llora sin ser ellos los protagonistas de la emoción, puede ayudarle a entender el mundo en el que viven y se desarrollan.

 

Beneficios que aportan las guarderías

  • Enseñan valores, estimulan y educan a los niños. El bebé recibirá cuidados y educación profesional y de calidad.
  • En la guardería podrá interactuar con otros niños y desarrollará hábitos adecuados de higiene, alimentación, conductas, etc.
  • Aprenderán a defenderse solos y a resolver pequeños problemas por sí mismos.
  • Comprenderán que es el autocontrol, la tolerancia y la amistad.
  • Se estimularán sus sentidos, mejorando su motricidad, el equilibrio y la coordinación de sus movimientos.
  • En la guardería enseñan a los niños a mantener hábitos de alimentación, de higiene y de descanso adecuados.
  • Durante esta etapa, aprenderán nuevos objetos, a nuevas personas, y nuevas palabras y conceptos.
  • Los niños, en la guardería, mejorarán su área emocional, generando nuevos lazos afectivos y aprenderán a mejorar sus emociones.

 

¿Por qué estudiar FP en Educación Infantil?

Sin duda, es tarea de los propios educadores también mostrar por qué las guarderías no son simples espacios donde se cuida a los niños, sino que también se cumple objetivos adaptados a los propios pequeños. Una parte más de la educación infantil a tener en cuenta y una apuesta de la importancia de estos centros educativos.

  • Perfil profesional vocacional. La Formación Profesional en Educación Infantil proporciona un binomio perfecto si te gusta la enseñanza y te apasiona el trato con los más pequeños.
  • Aportar tu conocimiento al sistema educativo. Tenemos que ser conscientes de la importancia de la figura de los profesores en nuestra sociedad, ya que sus acciones son parte decisiva en el desarrollo de la actitud y el carácter de los niños. De este modo, ofrecerás tu aportación propia y personal para seguir generando una enseñanza buena y de calidad.
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