Mucho se oye hablar de lo importante que es llevar a cabo una dieta sana y equilibrada, como rutina en nuestra alimentación.

Sin embargo, a la hora de llevarlo a la práctica, siempre es mejor tener ejemplos con los que poder beneficiarnos de una buena nutrición, porque de lo contrario, podemos caer en el error de tener presente solo la teoría, sin unas recetas propias que nos ayuden a alimentarnos verdaderamente bien.

Es por ello que saber sobre elaboración de recetas saludables siempre nos va a ayudar a mantener la línea, con sus consecuentes beneficios para la salud, de manera más apetecible.

¿Quieres disponer de tu propio recetario? En este post te ayudamos a que te olvides de pensar continuamente qué comer mañana, o con qué menú saciar hoy tu hambre, para que aprendas a tener esta información bien organizada.

¿Cómo se puede hacer un recetario?

Antes de nada, para que la elaboración de tus recetas saludables tenga un previo soporte, que te permita cocinarlas, es recomendable que crees tu propio recetario.

De esta manera te vas a asegurar que, plasmando todas tus recetas, ya sea en papel o en un dispositivo electrónico, puedas recurrir a estas con total facilidad.

Si eres una persona creativa, utiliza papel, separadores de cartón, fichas blancas para archivar, una cinta de doble cara, pegamento en barra y tijeras.

Con estas herramientas, simplemente crea un recetario de cocina útil, por orden alfabético a modo de abecedario, o bien, de manera improvisada con imágenes hechas de tus propias recetas, para pegarlas en cada página correspondiente.

¿Prefieres ahorrar papel y tener tus recetas saludables en un dispositivo? ¡Échale imaginación a tu recetario y crea un pdf atractivo, para encontrar todas tus propuestas en tu propio móvil o tablet!

¿Qué podemos hacer para elaborar un recetario nutritivo?

Lo primero que debes hacer es observar cerca de ti; investiga sobre aquellos platos típicos que conforman la cocina tradicional de tu región.

Con esta información debes realizar un análisis nutricional de todos esos platos. Este es un buen ejercicio para ganar tiempo en la posterior elaboración de tus recetas.

Si te das cuenta de que algunas de las ofertas gastronómicas que analizas no incluyen algunos grupos alimenticios, tenlo presente para así incluirlos, completando el valor nutricional de cada plato.

Lo fundamental es que exista una alimentación saludable y variada, a la hora de ir incluyendo tus platos favoritos en el recetario.

¡Si tienes duda, echa mano de la pirámide alimentaria!

Consejos para elaborar tus recetas saludables

A continuación te indicamos cuáles son las pautas que debes seguir para la elaboración de recetas saludables:

  • Adapta cada una de tus recetas a tus gustos y necesidades alimenticias.
  • Convierte las recetas tradicionales en saludables.
  • Establece una clasificación de recetas; de tapeo, de la abuela, para niños, sencillas, sorprendentes, familiares, para invitados, etc.
  • Escribe en tu recetario todas aquellas recetas que merezcan la pena, para no guardar papeles aislados o tener que volver a visitar vídeos de Internet.
  • Si improvisas en la combinación y cocción de tus productos saludables, escribe todo lo que vas haciendo para guardar una nueva receta.
  • Elabora un menú semanal para prever qué alimentos e ingredientes debes tener a mano.

¿Sigues teniendo dudas sobre qué recetas son las más saludables para adaptarlas a tus necesidades? ¡Un buen asesoramiento profesional, por parte de un/a Técnico en Dietética, te vendría también genial para dar en el clavo!

¿Qué es lo más sano para cenar?

Seguro que también te preguntas: ¿Qué puedo hacer de cenar rico y sano? Esto es muy sencillo.

A la hora de cenar hay tres tipos de alimentos que te van a sentar realmente bien: proteínas de calidad, grasas saludables y alimentos ricos en fibra.

Teniendo en cuenta estos grupos de alimentos, respectivamente, algunos de los alimentos saludables que puedes combinar para tus cenas son: pollo, queso, pavo, sardinas, atún fresco, salmón, yogur, aguacate, aceites vegetales, nueces y semillas.

Ejemplos de recetas saludables

Para empezar a orientarte en el maravilloso mundo de las dietas saludables, puedes apoyarte en la elaboración de las siguientes ideas a incluir en tu recetario, según cada tipo de alimento:

  • Guiso: con patatas revuelto con pescado, verdura o carne.
  • Legumbres naturales: con verduras frescas, ya sea en cocido, potaje de garbanzos o lentejas, estofado de judías blancas, o revueltas con guisantes o habas con jamón, entre otras opciones.
  • Carne: con verduras; bien solomillo o bien pollo asado.
  • Pescado: con verduras, al horno.
  • Salsa casera: para acompañar la carne y el pescado, ya sea de tomate, de curry, de yogur, bechamel, etc.
  • Arroz: en cazuela, con tomate fresco o en paella mixta, entre otras opciones.
  • Huevos: revueltos, pasados por agua, rellenos, duros o en tortilla.
  • Sopa caliente: en caldo casero, de verduras, con arroz, pasta, cebolla, ajo o de espárragos, entre otras opciones.
  • Sopa fría: de tomate, ajo blanco, gazpacho o salmorejo, entre otras opciones.
  • Paté casero: de aceituna, de sardina, de mantequilla, humus, etc.
  • Pizza casera: incluyendo verduras sobre la masa elaborada a modo casero.
  • Postres caseros: bizcocho de limón, natillas, arroz con flan, macedonias de frutas naturales, etc.
  • Pasta: en ensañada, boloñesa, con tomate, carbonara o con verduras.
  • Hamburguesa casera: de carne, tofu, quinoa o lentejas.
  • Croquetas caseras: de espinacas, de puchero, etc.
  • Albóndigas, flamenquines y patatas rellenas: con elaboración casera.
  • Crema y puré: de verduras salteadas o asadas.
  • Ensaladas verdes: con variedad de lechuga, tomate, maíz, etc.