Seguro que has oído hablar de algún que otro mito negativo sobre el azúcar, ¿a que sí?

Muchas veces se escuchan teorías sobre que el azúcar es malo; sin embargo, esta afirmación no es más que una reflexión sobre la gran verdad de que “cualquier cosa en exceso puede ser perjudicial…”

Lo que ocurre es que, en el ámbito alimenticio, el azúcar no es como cualquier otro complemento. Este puede ser tan necesario como nocivo, si se abusa de su consumo.

En este post te despejamos esta duda, para que sepas exactamente por qué el planteamiento de que el azúcar es malo, es tan popular.

¿Cómo afecta el azúcar a la salud?

Lo primero que debes saber es que tomar azúcar en exceso, a lo largo del día, puede causar efectos negativos en tu organismo, y no solo problemas de caries, sobrepeso o enfermedades cardiovasculares.

Abusar del azúcar es uno de los motivos que pueden agravar la salud de aquellas personas que presentan diabetes, puesto que su falta de insulina ocasiona un fallo orgánico por el cual no se puede asimilar el azúcar ingerido, disparándose los niveles de glucosa en sangre.

Así mismo, son varios los estudios que desvelan que el abuso del azúcar en la alimentación afecta a las facultades cognitivas, aumentando la probabilidad de padecer enfermedades como el Alzheimer o la demencia.

En cualquiera de los casos, cabe destacar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja disminuir la ingesta diaria de azúcares libres a menos de un 10%, tanto en personas adultas como en la infancia.

Entonces… ¿El azúcar es necesario?

Debes tener en cuenta que los azúcares son fundamentales para el correcto funcionamiento cerebral, además de proporcionarte energía cada día.

Cuidando no excederse en su consumo, la misma OMS sí que recomienda tomarlo en una proporción siempre por debajo del 6% diario, respecto a la ingesta calórica total.

Por tanto, el azúcar es necesario en la medida que no sobrepases esta línea de ingesta moderada, recomendada para tu dieta.

¿Qué azúcar es saludable?

No existe ningún azúcar que destaque sobre otro en cuestión de beneficios para la salud.

A pesar de ello, puedes haber escuchado que el azúcar moreno o integral es más saludable que el azúcar blanco, e incluso que esto mismo pueda suceder con la miel o la panela.

Sin embargo, a efectos fisiológicos, tu organismo reacciona prácticamente de la misma forma si consumes uno u otro tipo de azúcar.

Al fin y al cabo, todos estos productos son sacarosa y, por tanto, contienen una cantidad de calorías semejante.

Lo que diferencia al azúcar blanco del azúcar moreno es su proceso de obtención y refinado, que determina su textura y aspecto.

También es cierto que el azúcar moreno o integral puede contener más nutrientes que el azúcar blanco, pero esta particularidad puede dar lugar a que lo ingieras en mayor medida uno que otro por error, siendo igualmente perjudicial el hecho de abusar.

¿Cómo saber si te sienta mal el azúcar?

Si, considerando toda esta información, crees que tu consumo de azúcar supera el normal recomendado, puedes percibir que te afecta negativamente mediante varias circunstancias.

Uno de los inconvenientes que ocasiona el abuso de azúcar es el cambio severo de humor. La razón tiene su origen es que se aumenta y disminuye el nivel de glucosa en tu sangre, rápidamente, lo que cerebralmente afecta a tu estado anímico.

Otro de los indicativos por el que te puedes dar cuenta de que estás llevando a cabo una mala alimentación, por el exceso de azúcares, es si notas un aumento de peso que poco a poco se va desorbitando.

El exceso de consumo en bebidas edulcoradas, dulces en sí u otros productos azucarados, también te puede generar caries dental, problemas de piel e incluso riesgo de prediabetes, con el desarrollo de una hipoglucemia.

Además de estos avisos, otras señales de que puedes estar realizando un mal consumo del azúcar, y por ello te sienta mal, es si detectas que tienes ansiedad por tomarlo, pues se trata de un alimento cuya adicción puede crearte este malestar, e incluso depresión.

Las enfermedades hepáticas y cardiovasculares también pueden proceder, en ocasiones, de un abuso exacerbado del azúcar.

En el plano alimenticio, cuando notes que tienes hambre continua, a pesar de estar comiendo bastante, observa si tu dieta carece de verdaderos nutrientes beneficiosos para tu cuerpo; el hecho de consumir cantidades grandes de alimentos azucarados puede no saciar tus ganas de comer, por motivo de recurrir a la ingesta de calorías vacías, únicamente.

Por último, la falta de memoria o demencia senil también son afecciones que, de algún modo, pueden relacionarse con el abuso de azúcar en la alimentación, de manera puntual.

Sea como fuere, si tienes cualquiera de estos síntomas o evidencias, acude a profesionales sanitarios, o a un/a Técnico en Dietética, que te pueda orientar para reordenar tu alimentación y poder evitar, en la medida de lo posible, males mayores o alguna enfermedad asociada al abuso de azúcar.