El estrés, el agobio, el propio encaje de la mandíbula, factores genéticos, etc, nos pueden llevar a apretar la mandíbula durante el día o durante la noche. En las clínicas dentales y de cara al tratamiento que muchos higienistas bucodentales hacen, son muchas las personas que presentan estos problemas de bruxismo, porque aprietan los dientes de manera inconsciente provocando otra serie de problemas.

¿Cómo saber si una persona aprieta la mandíbula?

  • Dolor de mandíbula y por tanto dolor de cabeza. Debido a la tensión con la que ejercemos fuerza en nuestra mandíbula, nos provocamos dolor en las articulaciones.
  • Desgaste en los dientes. Los especialistas dentales pueden advertirnos de que nuestras piezas dentales están sufriendo un desgate fuera de lo normal y por tanto crear fisuras en el esmalte o generar hipersensibilidad.
  • Chasquidos o rechinamiento de dientes. Mientras dormimos podemos tender a rechinar los dientes, por lo que las personas que conviven con nosotros nos pueden indicar que eso está pasando. Además, los chasquidos al abrir y cerrar la boca suelen ser usuales, como si se tratase de una articulación que cruje.
  • Cambio en nuestra mordida. Podemos experimentar problemas a la hora de masticar determinados alimentos porque el encaje de nuestros dientes haya cambiado al apretar los dientes con tanta frecuencia.

El bruxismo es un problema que tiene solución siempre y cuando se acuda a especialistas. En las clínicas dentales suele aconsejarse el uso de férulas para evitar que ese encaje se siga manifestando y desgatando los dientes de los pacientes. Además, estas férulas se deben acompañar de una limpieza oportuna para que en todo caso se consigan resultados completos, descargando esa tensión y protegiendo los dientes.
Por otro lado, reeducar la postura y la musculatura también puede ayudar para que consigamos que nuestra mandíbula deje de estar tan tensa. No solo especialistas dentales e higienistas dentales intervendrán en este tratamiento del bruxismo, sino también fisioterapeutas especializados en estas cuestiones. Si el problema persiste, se podrá incluso contar con la ayuda de un psicólogo.

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