Tener un caballo implica una importante responsabilidad. Estos animales están adaptados al pasto en la naturaleza y a moverse en espacios abiertos la gran parte de su tiempo, a la vez que sociabilizan con otros caballos.

A la hora de cuidar a un caballo, es necesario ejercitarlo para que todas sus necesidades físicas queden satisfechas, acompañados en una manada o por otras personas. De lo contrario puede aburrirse o entristecerse.

Aunque son diversos los cuidados básicos de un caballo, en este post vamos a informarte de tres que son clave para que este animal disfrute de una vida plena, con las mejores condiciones físicas y de higiene.

¿Cuáles son los cuidados necesarios de un caballo?

En el cuidado del caballo son eje imprescindible los siguientes puntos clave:

1. Espacio adecuadamente habilitado

Se considera suficiente una hectárea de prado por caballo que se tenga. Para evitar que se escape o que se dañe con alguna lesión, ha de estar vallado.

Lo normal es cercar el espacio con alambres o posters de metal o madera, correctamente asegurados. No obstante, es recomendable dotar dicho espacio de vigilancia, para evitar cualquier peligro que le aceche.

El caballo, asimismo, debe estar aislado de basura, así como de plantas o sustancias tóxicas, por lo que el cuidado medioambiental en su hábitat es también fundamental.

Dentro del espacio habilitado, con las medidas pertinentes, cabe destacar el refugio que le proporcione al animal unas condiciones óptimas, ante cualquier perturbación meteorológica, sirviéndole de cobertizo con los correspondientes muros protectores.

Cómo no, el espacio del caballo debe contar con zona de limpieza, para que el animal esté provisto también de este cuidado básico.

2. Alimentación sana e hidratante

Sin duda, la alimentación de los caballos es vital para preservarlos de ciertas enfermedades, pero también por fomentar la mejora de su rendimiento físico.

Dependiendo de la etapa en la que un caballo se encuentre, hay que atender a sus necesidades alimenticias, con el fin de que pueda crecer y desarrollarse de forma saludable.

Durante todo el día, los caballos pueden comer en pequeñas cantidades, ya que el estómago equino está preparado para ello. Por esta razón se les debe repartir el alimento a lo largo del día.

Dada la rapidez con la que un caballo ingiere los alimentos, conviene que no coma en pocas dosis su proporción diaria, pues esto podría conllevarle a la aparición de problemas de salud, e incluso desembocar en conductas inadecuadas del animal.

En cuanto a su hidratación, estos équidos necesitan beber entre 25 y 55 litros diarios de agua. Todo depende de su peso, tamaño y la actividad que desempeñen, pero también del lugar donde vivan. A su vez, conviene cuidar que el agua proporcionada cumpla con la temperatura adecuada, según la época del año.

3. Descanso sobre superficie limpia

No es bueno que los caballos duerman en superficies duras. Estos animales tienen que recostarse debidamente, para disfrutar de su descanso.

Aunque la paja es idónea para servir de cama a un caballo, por lo económica, cómoda y cálida que resulta, los hongos y las esporas que pueden estar en esta presente podrían perjudicar al animal. Además, a veces hasta puede comérsela.

Ante esta situación, las virutas de madera suponen una buena alternativa de descanso. Eso sí, han de estar libres de polvo, cuidando su higiene y limpieza.

Por otro lado, los revestimientos de goma suave permiten que los caballos se encuentren confortables cuando están de pie. Añadirles virutas de madera en la zona superior es el mejor modo de proporcionarles un ambiente caluroso.

Al respecto, hay que mencionar el uso de cáñamo como medio para combatir los malos olores y preservar la limpieza de la cama, a la vez que prevenir a los équidos de inconvenientes respiratorios.

¿Qué otros cuidados básicos en caballos no puedes olvidar?

Ya hemos visto tres cuidados fundamentales del caballo. Estos van de la mano de estos otros, que no pueden faltar en su rutina:

  • Aseo diario para mantener sano su pelo, el cual cuenta con aceites naturales que le protegen. El cepillado es necesario.
  • Acceso fácil a pienso, pasto y forraje, para que ingiera al menos entre el 2% y el 3% de su peso corporal, diariamente.
  • Inspección ocular y corporal, con la que controlar enfermedades presentes en ojos y nariz, así como cualquier posible anomalía en saliva, la tos u otros signos que le requieran atención veterinaria.
  • Administración de medicamentos antiparasitarios, bajo un programa específico de desparasitación que mantenga sano al animal.
  • Revisión anual de dentadura, para evitar cualquier complicación que deba tratarse con tiempo.
  • Vacunación regular bajo supervisión veterinaria.

Por último, no hay que olvidar que todo caballo debe tener limpios sus comedores y bebederos y también tiene que contar con las provisiones pertinentes de limpieza de estiércol.

En cuanto a las revisiones de cascos y herraduras, se tienen que llevar a cabo alrededor de cada mes y medio y, aunque el ejercicio físico debe ser regular, también hay que concederle al animal un día de descanso.

El perfil profesional de Técnico en Guía en el Medio Natural y de Tiempo Libre tiene la capacidad de dirigir y conducir a usuarios por diferentes senderos y rutas, llevando a cabo diversas actividades físico-deportivas, como pueden ser los paseos a caballo.

Conocer todos los cuidados del caballo es útil, tanto para estos perfiles como para quienes quieren practicar cualquier actividad con el animal, con el debido respeto y lealtad que merece por nuestra parte.